Madre mia, han vuelto a cambiar la coctelera y no se si me va a salir bien el puto post, si es que estos de la coctelera si no le ponen dos mil chominadas a las opciones no se quedan contentos, con lo sencillo que era al prinicipio, pero bueno vamos a lo nuestro.

Resulta que me ha dado esta semana por un revival ochentero de los de agarrate y no te menees, tengo varios clasicos de videoclub pendientes para revisitar esta semana, y el primero lo vi anoche.

Admiradora secreta, pelicula que me marco mi juventud, no tengo ni idea de la cantidad de veces que pude verla. Estamos ante una comedia para adolescentes de los ochenta que no fue dirigida por Jhon Hughes por raro que parezca y que fue un bombazo alla por 1986, cuando la mayoria de mis lectores aun les escocian las gomitas de los pañales., yo tenia 11 años asi que tampoco es que fuera muy mayor, pero como las peliculas en videoclub entonces no era como ahora, a españa llego casi en el 88, manda cojones.

Una carta escrita por la mejor amiga de un chico en la que le muestra su amor, pero que no firma da lugar a unos lios tremendos, porque la carta viaja mas que el baul de la piquer, y bueno aunque la historia se centra en los adolescentes, lo mejor sin duda de esta pelicula son los secundarios que hacen de padres, te descojonas con las caras que ponen, ademas el final es uno de los mejores finales de los ochenta, se queda marcado sobre todo por su banda sonora, muy ochentera todo hay que decirlo, y es que esta pelicula segrega laca y pelo cardado por todas partes. Lo mejor, pues como buena pelicula adolescente de los ochenta, es que salen tetas, vamos en las de ahora no se hace otra cosa que hablar de sexo pero tetas no sale ni una, y aqui Kelly Preston, jovencita de narices enseña sus preciosos atributos, lo que demuestra que habia vida antes de la silicona.  Otra cosa que mola es ver las ropas que en esos años eran normales y que ahora dan autentica risa, y es que los ochenta por mucho que lo tengamos en el recuerdo con una sonrisa, dan auntentica grima, que  pelos, que chaquetas, que obsesion con los sombreros y las hombreras, dios miooooooooooo.

Total que si la has visto mola verla despues de muchos años, pero si no la has visto como experimento sociologico es recomendable al cien por cien, ademas el guion y el ritmo de la pelicula es sublime, de lo mejor de este estilo que se hizo en aquellos horribles años.

En la escala planes de boda le doy un 6.5 por motivos sentimentales.